Parecía que iba a salir bien, pero no
En PartyReady pueden con casi todo
En un futuro plausible…
Mariana dudaba de si su hijo lo había preparado todo para la boda que tenía el próximo fin de semana, así que decidió preguntarle:
—Hijo, este fin de semana tenías una boda, ¿no? ¿Dónde es?
—Sí, Mamá. El sábado a mediodía —respondió Edu—. Se casa mi amigo Juan.
—¿Y ya tienes ropa, un regalo y demás? —preguntó Mariana.
—Todavía no he hecho nada, pero lo tengo todo controlado.
—¡Pero si faltan dos días! —exclamó ella. Mariana, como todas las madres, se preocupaba por su hijo y quería que todo le fuese bien en la vida. Estaba ya de los nervios porque no quedaba tiempo para comprar un traje, ir a la peluquería, buscar un regalo y preparar todo lo demás.
—Sí, lo sé —respondió Edu—. Tengo hora en PartyReady para el sábado por la mañana. Lo compraré todo allí.
—¿El sábado por la mañana? ¿Y si algo sale mal? ¿No es mejor que vayas adelantando alguna cosa?
—Mamá, el tiempo es lo único de lo que no podemos fabricar más. Prefiero ir a un sitio a hacerlo todo que ir a cuatro.
—¿Y el corte de pelo que te hace falta?
—Allí también.
—No lo sé, hijo. ¿Qué clase de sitio es ese?
—No te preocupes, Mamá, que lo tengo todo controlado —terminó Edu, marchándose para no seguir con la conversación.
—Oye, ¿y dónde es la boda? ¡Que no me has respondido! —le preguntó ya al aire Mariana.
...
El sábado, Edu se levantó temprano, hizo algo de ejercicio y se fue en un Takemethere hasta ...
PartyReady
La boda empezaba a las 12 y eran las 9. Tenía una hora de trayecto hasta allí, pero podía hacer todo en hora y media.
Al entrar le recibió Sebastián el robot de servicio del local.
—Bienvenido a PartyReady, Eduardo. Le estábamos esperando —empezó Sebastián—. Tiene usted contratado un traje a medida, un masaje relajante, una ducha, un corte de pelo y peinado, una limpieza bucal y la elección de un regalo. ¿Es correcto?
—Sí —respondió Edu.
—Sígame, por favor. Primero tomaremos medidas para el traje, elegirá el modelo que le interese y lo confeccionaremos.
Edu siguió a Sebastián a una sala en la que había una serie de láseres, cámaras y sensores que le tomaron las medidas del cuerpo en unos segundos.
Después se sentó en un sofá a elegir los diferentes modelos de traje que le proponían a partir de proyecciones holográficas a tamaño real con su cuerpo y cara que las llevaban.
Eligió un traje azul marino con un corte a la moda.
—Estará listo en 45 minutos —le indicó Sebastián—. Ahora pasemos a esta otra sala, por favor. Siéntese en la silla. Empezamos con el corte de pelo y la limpieza bucal.
Edu se sentó en la silla frente al espejo.
A Edu le parecía magia que en la misma silla y a la vez pudiese hacerse una limpieza bucal y un corte de pelo. ¡Eso sí era eficiencia!
Entretanto, Sebastián le ofreció elegir el regalo que quisiese de la lista que aparecía en la pantalla espejo.
En 20 minutos tenía ambas cosas hechas y el regalo elegido.
Esta era la razón por la que le encantaba ir a PartyReady. Porque lo único de lo que se tenía que preocupar era por hacer una reserva cada vez que tenía un evento. No tenía que pensar en nada más, todo se solucionaba allí el día del evento. Era magnífico.
Fue entonces a la sala del masaje donde tuvo 20 minutos de masaje de espalda. Después se dio una ducha, le peinaron y se puso el traje recién confeccionado.
Y el traje le quedaba como un guante.
En cosa de hora y cuarenta minutos...
Ya estaba listo
Edu salió del local de PartyReady, acicalado, vestido, relajado y con el regalo en una bolsa. En la calle, caminó hacia el coche de Takemethere que le esperaba en la acera y que le llevaría a la boda. Pero de repente...
—¡Mierda! —exclamó.
Una paloma con diarrea le había dejado un regalo en el traje.
Entonces Edu se acordó de su madre... Miró la hora y vio que aún tenía algo de tiempo para llegar a la boda.
Volvió a entrar a PartyReady a ver qué se podía hacer.
—¿Quería algo más, señor? —preguntó Sebastián.
—He tenido un incidente nada más salir —contestó Edu—. Quería saber si sería posible limpiar la mancha o hacer una chaqueta nueva.
—Ya lo veo. Déjeme la chaqueta mientras decidimos cómo arreglarlo. —Sebastián le dio entonces la chaqueta a otro asistente que se la llevó para limpiarla.
—Si no se puede limpiar, ¿se podría hacer una chaqueta nueva?
—No hay tiempo, tardamos más de veinte minutos y has de salir a la boda como tarde a las once.
—Podría llegar tarde, ¿cuánto dinero sería?
—¡De ninguna manera, no a una boda, señor!
—¿Hay alguna otra opción? —consultó Edu desesperado.
—Increíble, ¡pero qué había comido esa paloma! Estamos lavando y esterilizando la chaqueta, pero la mancha no va a salir —confirmó Sebastián—. Como sólo se ha manchado la solapa, podemos modificar la chaqueta para añadirle solapas nuevas en tiempo. Le saldrá más barato que una chaqueta nueva en cualquier caso.
—Bueno, ¡no hay opción entonces!
—Haga su elección entre estas cinco propuestas.
Edu eligió una opción de solapas blancas.
Eran las 10:52 cuando Edu se subió al coche camino de la boda.
—PartyReady no defrauda —pensó.
A veces las cosas no salen como uno espera y ...
Hay sorpresa
Los novios habían elegido una finca con un castillo, un lugar precioso. Edu llegó justo a tiempo antes de que empezase la ceremonia.
En la ceremonia Edu notó alguna mirada a su traje por parte de otros invitados, pero estaba centrado en encontrar su sitio, de modo que no le prestó atención.
...
En la fiesta, todo el mundo alabó su traje. Era muy original. Edu comprendió entonces que seguir su intuición bajo presión daba buenos resultados.
En un momento se acercó una chica hasta Edu:
—Hola, me gusta tu traje, es muy atrevido —comentó Silvia, que así se llamaba.
—Gracias. —¡Guau! pensó Edu, le pareció muy atractiva al responderle.
—¿Cómo se te ocurrió elegir este? Porque el resto de trajes que he visto hoy son muy aburridos...
—Si te lo cuento, te vas a reír...
Y el resto ya, es historia.
El trasfondo
Cuando hay nuevos productos, tecnologías o opciones, se pueden crear nuevos negocios alrededor de ellas. El caso de PartyReady es un ejemplo.
En nuestra historia, Edu va a ir a una boda y le es conveniente dedicar el mínimo tiempo posible a prepararse para ello.
Él quiere pasárselo bien, no emplear el tiempo en preparativos.
La propuesta de PartyReady es clara: Vas antes de la fiesta y sales completamente preparado para ir. Yendo a un solo sitio, un único día.
En el caso de PartyReady, la confección de un traje a medida en minutos de forma automatizada sí es innovador porque no existe aún.
Pero un servicio de limpieza bucal, de un masaje o de comprar un regalo no son innovaciones.
La gracia está en que Edu lo puede hacer todo en el mismo local y eso hoy tampoco es habitual.
Igual que PartyReady aparecerán nuevos modelos de negocio que aprovechen las nuevas tecnologías u opciones que haya. También se modificarán o mejorarán productos o servicios existentes.
¿En qué servicios o experiencias te encantaría ahorrar tiempo?
¡Hasta la semana que viene, entusiasta!



